Buena parte del trabajo de un estudio no es difícil: es repetido.
Configurás un agente una vez y le dejás el encargo. Lo hace solo; vos llegás a revisar el resultado.
Especialistas con su método, su memoria, sus herramientas y los playbooks del estudio.
Ver másCorren a una hora fija o cuando pasa algo en un proyecto, y guardan el historial de cada corrida.
Ver másElegís qué acciones frenan a pedirte permiso. Lo pendiente te espera en la tarea.
Ver másCrealo desde cero o partí de un oficio, y ajustalo al método de tu estudio.
Un encargo con fecha: qué agente, qué hace y cuándo. Se programa en un minuto.
Trabajar solo no es trabajar sin control: si una acción necesita tu visto bueno, la corrida se frena y te espera en la tarea.
Seis tareas que un estudio ya puede dejar corriendo.
Separa lo publicado en el día que afecta a cada área, con la norma y desde cuándo rige.
Revisa los documentos de un litigio, extrae los plazos y crea una tarea para cada responsable en el proyecto.
Revisa cada contrato nuevo del data room contra el playbook del cliente y marca las cláusulas que se apartan.
Chequea que las normas citadas en tus modelos sigan vigentes y avisa cuáles cambiaron.
Toma los índices del día —CER, UVA, IPC— y recalcula los ajustes de los contratos.
Arma el resumen de avances y lo deja como borrador en Word o PDF.